Buterin exige que Ethereum supere la «prueba del abandono»

On Ene 13, 2026 at 12:01 pm UTC by · 3 mins read

Según Buterin, Ethereum debería ser capaz de procesar miles de transacciones por segundo sin comprometer la sincronización de la red ni disparar los requisitos de almacenamiento o hardware con el paso del tiempo.

El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha vuelto a poner el foco en el diseño a largo plazo de la red. En una reciente reflexión publicada en X, defendió que la capa base de Ethereum debe ser capaz de seguir funcionando incluso en el escenario hipotético de que sus desarrolladores principales desaparezcan. Una exigencia que resume en lo que denomina la walkaway test, o «prueba del abandono».

Ethereum no puede depender de intervención constante

Para Buterin, un protocolo que aspira a ser una herramienta de confianza mínima no puede apoyarse en una supervisión humana permanente para seguir siendo útil. Si las aplicaciones descentralizadas deben funcionar sin intermediarios, la blockchain que las sustenta debería cumplir el mismo principio. Lo mismo con las mejores altcoins.

La idea es sencilla: Ethereum debería operar de forma segura, predecible y funcional aunque no se introduzcan cambios continuos en el protocolo. Eso no implica que las mejoras o actualizaciones desaparezcan, sino que el valor de la red no dependa de promesas futuras ni de desarrollos aún por implementar.

«La blockchain de Ethereum debe tener las mismas cualidades que buscamos en sus aplicaciones. Por eso, Ethereum en sí misma debe superar la prueba del abandono», resumió el propio Buterin.

La “osificación” como fortaleza, no como riesgo

Lejos de ver la estabilidad como un freno, Buterin sostiene que Ethereum debería alcanzar, de forma deliberada, un estado de “osificación”. Es decir, un punto en el que el protocolo ya incorpore todo lo necesario para operar con seguridad durante décadas.

Las modificaciones posteriores deberían ser mejoras opcionales, no requisitos para la supervivencia del sistema. En este planteamiento encaja la necesidad de una resistencia completa frente a amenazas futuras, como la computación cuántica, que garantice la validez de la criptografía actual a largo plazo.

También defiende modelos de escalado que se apoyen en ajustes de parámetros, y no en hard forks constantes. Iniciativas como PeerDAS o la validación mediante ZK-EVMs forman parte de esa hoja de ruta.

Según Buterin, Ethereum debería ser capaz de procesar miles de transacciones por segundo sin comprometer la sincronización de la red ni disparar los requisitos de almacenamiento o hardware con el paso del tiempo.

Diseño estructural frente a parches a corto plazo

La prueba del abandono no se limita a la capa técnica. También se extiende a la arquitectura interna del sistema. Buterin subraya la importancia de una gestión del estado duradera, la abstracción total de cuentas y un modelo de tarifas que resista ataques de denegación de servicio, incluso en entornos de pruebas criptográficas avanzadas.

En el plano económico, el sistema de prueba de participación debe seguir siendo descentralizado, al tiempo que mantiene a ETH como un colateral fiable y sin necesidad de intermediarios. Además, la producción de bloques debe ser resistente tanto a la centralización como a la censura, incluso en escenarios futuros difíciles de anticipar.

El mensaje de fondo es claro: hacer ahora el trabajo complejo de diseño y arquitectura, en lugar de ir corrigiendo debilidades sobre la marcha.

La semana pasada, el propio Buterin afirmó que Ethereum ya ha resuelto en la práctica el conocido trilema de escalabilidad, seguridad y descentralización gracias a implementaciones activas como el data availability sampling y las ZK-EVM. Lo que queda pendiente, según él, no es crecer más rápido, sino garantizar la seguridad y la solidez del sistema a muy largo plazo.

Sigue leyendo acerca de las preventas en Solana, como alternativa a Ethereum

Share:
Exit mobile version